domingo, 15 de diciembre de 2013

Desolador paisaje navideño en Algete

por Patricia Torralba

El momento en el que escribo esta reflexión es una fría y oscura tarde de un 14 de diciembre. Algete, Navidad del 2013. Es sábado. Muchos vecinos deberían de estar disfrutando de un fin de semana pre navideño por las calles y plazas de su pueblo. Así que inocente de mí, salgo contenta y con dos niños pequeños a disfrutar de una tarde de luz, música y buen ambiente, porque, además, ni llueve, ni hace viento, ni es fin de mes, ni... Ni nada. Es llegar a la plaza del pueblo, de un pueblo de más de 20.000 habitantes, y ¡nada! Un paisaje desolador nos recibe, aunque ya las solitarias calles hasta llegar allí nos lo avisaban. Lo único que encontramos es un luminoso y original árbol navideño sobre la fuente. Muy bonito (... o no), pero lo único que da, además de luz, es pena de lo solo que está. Mis hijos me urgen: "Mamá, vámonos, aquí no hay nadie". 

Es cierto que había programada alguna actividad en el centro cultural J.M. Serrat (a 5€ la entrada), el mercadillo de M.I.A, y el magnífico Belén de la Escuela de Música. Pero, para ser sinceros, el público no ha sido nada excesivo, y finalmente, la calle, la plaza, seguía vacía. Y lo que se espera para un fin de semana prefestivo es algo más de jolgorio, vidilla, o al menos más actividad que provoque salir, encontrarse, relacionarse con otra gente, y volver a casa sin la sensación de haber estado en un pueblo semi abandonado. Así que grabé un minivídeo simbólico de la navidad en mi pueblo, que pueden ver a continuación. Y acto seguido, pese a mi conciencia ecológica de evitar coger el automóvil, y a mi decidido afán por apoyar el desarrollo de la comunidad en donde vivo... Metí a mi familia en el coche y nos largamos.



Acabamos a pocos, muy pocos kilómetros de aquí, en un pueblo que debe tener como 4 veces menos la población de Algete: Fuente El Saz. No tenía yo muchas esperanzas de encontrarme un ambiente mucho más festivo, pero necesitaba quitarme la idea de abatimiento y declive que me había quedado en el paladar. Y ante mis ojos, al aparcar junto a la plaza, se abrió un verdadero espectáculo difícil de creer. Y lo digo con ironía patente. ¡Un mercadillo navideño! Vamos, algo de lo más común en estas fechas. Pero, además, para más vergüenza propia, es que era un mercadillo estupendo. Hablé con varios comerciantes y vecinos de allí y les cuento: el mercadillo había sido promovido y organizado por el Ayuntamiento. A cada comerciante, asociación, o vecino que quisiera poner su caseta, se le proveía de la licencia por dos fines de semana, la luz y servicio de seguridad nocturna. Solo tenían que registrarse y pagar una cantidad simbólica: 50 euros por fin de semana. Comerciantes y vecinos estaban muy contentos con la iniciativa. Había puestos de castañas, dulces, artesanía, chicos y chicas vendiendo papeletas para su viaje de fin de curso, comercios desplegando sus productos de todo tipo a precios muy asequibles, sorteos y rifas. Todo aderezado con villancicos y música popular. La plaza estaba contenta, viva. Tanto vecinos como comerciantes. Tuve que grabar otro mini vídeo, que también les muestro, y que ustedes mismos juzguen.


Fuente el Saz también tiene sus arcas municipales vacías, como Algete. Fuente el Saz tiene poco más de 6.000 habitantes.  ¿Dónde está el problema?, ¿por qué Algete parece inmóvil, mudo y ciego? Vecinos: se trata de activarnos. Si los Reyes Magos no nos traen un mercadillo navideño, con toda la vida que eso implica a un pueblo en unas fiestas, ¡lo tendremos que montar nosotros! Comerciantes, Asociaciones: si el Ayuntamiento no nos lo propone, tendremos que proponerlo nosotros. Señores concejales: les invito a que además de hacerse una foto junto al árbol, se pasen por otro pueblos aledaños y aprendan. Porque animar una plaza, no cuesta tanto dinero. Cuesta empeño en hacerlo. Y tienen todo un año para prepararlo, a ver si en las próximas navidades, los vecinos no nos tenemos que ir a otros sitios, que tampoco esta mal, pero que sea por decisión propia, no porque te deprimas al pasearte por calles desiertas.

Pero ahora que lo pienso, a lo mejor es que sí que interesa que el pueblo esté calladito y metido en casa. Sin ir más lejos, se me viene a la mente, ese cartel que prohibe desde no hace mucho celebrar cumpleaños en parques públicos. ¿Es que molestamos tanto? Pero bueno, esa será materia para otro debate.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Vecinos Solidarios: Campaña navideña de recogida de tapones en comercios algeteños

En un decidido apoyo al pequeño comercio de barrio en Algete y con el fin de ayudar a quienes más lo necesitan, desde el próximo 15 de diciembre de 2013 hasta el 15 de enero de 2014, Vecinos por Algete desarrollará en el pueblo una campaña navideña de apoyo al pequeño comercio local con la recogida de tapones de plástico con fines solidarios. Con esta campaña se fomenta y recuerda que comprando en las tiendas y establecimientos del pueblo y los polígonos no sólo ayudamos a quienes trabajan y viven de esa actividad, sino que también ayudamos a otras personas a través de una acción solidaria.  

En Vecinos por Algete rechazamos el consumismo desaforado y apostamos por un consumo orientado a satisfacer nuestras necesidades de forma solidaria con las necesidades de las otras personas, respetando a los demás seres vivos y salvaguardando los recursos limitados de los que disponemos. Preferimos acudir a los comercios de barrio porque así el dinero se queda en manos de las familias de nuestro pueblo, se reparte mejor y proporciona más posibilidades de empleo y calidad de vida en nuestro entorno. En cambio, las grandes superficies y cadenas comerciales concentran cada vez más riqueza en menos manos, frecuentemente son empresas multinacionales, que ofrecen condiciones laborales precarias, controlan las redes de distribución y aumentan sus beneficios a costa de imponer a los productores precios muy bajos. Acudiendo al pequeño comercio de Algete contribuimos al resurgimiento económico y social de nuestros barrios, estableciendo relaciones de proximidad que nos permiten obtener los productos y servicios que necesitamos sin tener que desplazarnos en coche, con las repercusiones que ello tiene en gasto, impacto ambiental y sobrecarga del tráfico hacia la capital.

¿Por qué solo recogemos tapones? Porque el plástico de los tapones una vez reciclado tras su primer uso puede transformarse en otra cosa, y su valor es mayor, pues 33 tapones equivalen a un euro aproximadamente. 

¿Qué tipos de tapones de plástico sirven? De botellas de aceites, botellas de vinagres, botes especies (orégano, pimentón, etc.), bricks o botellas de leche, tapas de botes de leche condensada, tapas de leche en polvo o papillas infantiles, tapón de plástico de botellas de vino, botellas de lavavajillas, lejía, agua, tapas de chocolate de untar, tapas de cacao en polvo, tapas de pates, tapones de refrescos, de zumos, tapas de kétchup, tapas de mahonesa, etc. 

¿Dónde se pueden entregar los tapones? En todas las tiendas y comercios que se quieran adherir a la campaña. Fundamentalmente buscamos comercio de compras de bajo importe y habitual, como panaderías, quioscos, supermercados, bares y cafeterías, estancos, administraciones de lotería, carnicerías, fruterías, floristerías, etc. con el fin de que el vecino que se acerque a depositar sus tapones se convierta en un posible comprador. Si quieres participar, mándanos un correo a vecinosporalgete@gmail.com y nos pondremos en contacto contigo. A través de las redes sociales informaremos de los establecimientos que colaboren en la campaña.

¿A dónde enviaremos los tapones? Al punto de recogida del Centro Municipal del Mayor del Ayuntamiento de Algete, que firmó un convenio con la fundación SEUR para colaborar en la campaña solidaria “Tapones para una nueva vida”, que tiene como objetivo ayudar a niños sin recursos para que puedan acceder a tratamientos no reglados en el sistema sanitario.

Nota: Queremos agradecer a EQUO Fuenlabrada la ayuda y asesoramiento prestado en la realización de esta campaña.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Algete sin cacas


Según un estudio realizado por el Centro de Estudios Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona, los excrementos de los animales de compañía, junto con las colillas de cigarrillos y los papeles publicitarios, son los residuos que más abundan en las calles y que más dificultades presentan a la hora de limpiar las aceras. De las encuestas realizadas en el marco del estudio, existe una coincidencia en que los excrementos son los residuos más molestos y más difíciles de limpiar, provocando un importante impacto en la vía pública.

En el caso de Algete la suciedad producida por los excrementos caninos es uno de los principales problemas con los que se encuentran los servicios de limpieza de Geseral a la hora de mantener nuestras calles en un estado adecuado. La acumulación de estos residuos supone un importante problema higiénico y sanitario. Los vecinos de Algete llevan años pidiendo soluciones y la necesidad de realizar una campaña de concienciación en un pueblo con un elevado censo animal.

Desde enero de 2012 la asociación Barrio Vivo ha pegado carteles por el pueblo en una campaña por mantener los barrios limpios, tratando de concienciar a los vecinos para que recogiesen las cacas de sus perros. Desde la asociación vecinal llevan meses animando a todos los vecinos a que ayuden a la pegadas de carteles para ser un poco más cívicos para que pronto tuviésemos unas calles más limpias, unos jardines más bonitos y transitables y un aire con buen olor.
 

El potencial de la magnífica campaña de Barrio Vivo residía en que eran conscientes de que muchos dueños de perros sí se comportaban correctamente y recogían los excrementos de sus mascotas, pretendiendo con su campaña servir de recuerdo para los que no lo hacían, recordando que el barrio es de todos, y que sería más cívico y solidario que se esforzaran un poco en recoger lo que su perro ensuciaba. Así, todos pasearíamos mucho más contentos y cómodos, y estaríamos más orgullosos de nuestro barrio.

Hoy, varios meses después del trabajo iniciado por los propios vecinos de Algete, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una campaña de información, concienciación y denuncia contra los incumplimientos de la Ordenanza Municipal Reguladora de la tenencia de perros y animales domésticos. En lugar de hacer hincapié en el aspecto cívico, prefieren hacerlo en el recaudatorio, advirtiendo que este tipo de infracciones pueden ser objeto de sanción económica de hasta 300 euros.

Desde Vecinos por Algete queremos reconocer la gran labor inicial realizada por Barrio Vivo en su concienciación con respecto a la recogida de excrementos. También aplaudimos la necesaria campaña institucional proseguida ahora por el Ayuntamiento de Algete, solicitando que no utilicen las medidas sancionadoras salvo en casos de reincidencia o de incivismo claro, pues siempre funciona mejor el método de la enseñanza y concienciación que el del castigo y la sanción.


martes, 12 de noviembre de 2013

¿Pagamos IBI por encima de nuestras posibilidades?


En la cafetería, en el mercado, en el parque, en la puerta del colegio... Prácticamente en todos los sitios el tema estrella de las conversaciones algeteñas es el Impuesto de Bienes Locales, y en concreto, la sensación generalizada entre los vecinos de su elevado importe y los pocos servicios e inversiones que el Ayuntamiento de Algete hace a cambio. ¿Pagamos IBI por encima de nuestras posibilidades? En Vecinos por Algete hemos salido a la calle y hemos preguntado a los vecinos que opinan sobre el tema. Os lo mostramos en un video para que vosotros saquéis vuestras propias conclusiones. Después intentaremos profundizar en los pormenores de este complicado y polémico impuesto aportando algunos datos.



El impuesto de bienes inmuebles es un impuesto directo de carácter local que grava la titularidad que tengamos sobre un bien inmueble, ya sea urbano o rústico. Como característica fundamental para la clasificación de los bienes inmuebles, se recurre al Catastro, como órgano con competencia para clasificar los mismos y como fuente de información para conocer las titularidades de dichos bienes inmuebles.


Para determinar la base imponible del impuesto, se toma un valor asignado por el Catastro, según las distintas valoraciones y actualizaciones que se llevan a cabo por este organismo. Esta base imponible tiene una serie de reducciones y aplicaciones de cálculos de tipos para llegar a la base liquidable, en función de las fechas de revisión de valores catastrales o fechas de establecimiento del valor. 

El IBI como tal es uno de los impuestos locales considerados parte de la columna vertebral de las haciendas locales. Su aplicación es obligatoria para todos los Ayuntamientos, contando con las atribuciones plenas de gestión y recaudación de este impuesto. El Ayuntamiento de Algete recauda anualmente unos 8 millones de euros con este impuesto, y ya hemos oido alguna vez quejarse al actual Alcalde que con ese importe no llega ni para pagar las nóminas de los trabajadores municipales (harían falta 2 millones más). Pero no nos engañemos: el IBI, junto con el Impuesto sobre Actividades Económicas, o los que graban la tenencia de vehículos o las plusvalías de terrenos, representa poco más del 60% de los ingresos que recibe el Ayuntamiento de Algete.


En el caso de nuestro pueblo, el principal impacto que repercute en el recibo del IBI es el valor catastral del suelo, ya que el valor catastral de la construcción (el otro componente del valor catastral de un inmueble), es similar al de otras localidades de similares características socioeconómicas. El IBI de Algete es el resultado de una ponencia de valores de junio de 2004. Las revisiones catastrales se distribuyeron a lo largo de 10 años hasta 2014 por medio del ajuste en la base liquidable. Así, el recibo del IBI a pagar es el resultado de multiplicar la base liquidable por el tipo impositivo. El tipo impositivo vigente en 2007 era el 0,47% y el actual es el 0,45% (teniendo en cuenta que el mínimo exigido por la ley es el 0,40% y máximo el 1,10%). Recordemos además que en 2007 el Partido Popular concurrió a las elecciones municipales con la promesa de rebajar el IBI, aún a sabiendas de que había la citada revisión durante 10 años, promesa que evidentemente no ha cumplido ni Inma Juárez, ni su sucesor César de la Puebla, Concejal de Hacienda en ambos mandatos.


El Gobierno de España del Partido Popular estableció además la subida del impuesto por medio del Real Decreto Ley 20/2011 de medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera. Los municipios con revisión catastral en 2004, como Algete, fueron obligados a subir su tipo un 6% con un mínimo del 0,50% y del 0,60% respectivamente durante 2012 y 2013, para la mitad de los valores del municipio. Es decir además del ajuste de la base liquidable mencionado, para distribuir en 10 años la revisión catastral, la nueva norma aumentaba el 11,1% el tipo durante 2012 y 2013, para los valores por encima de la mediana.


Recientemente el Ayuntamiento ha anunciado que se ha prorrogado la subida del IBI para 2014 y 2015. El próximo año los tipos impositivos en Algete serán iguales a los del año 2013, con lo que el recibo del IBI de 2014 será todavía superior al del presente año (ya que será el último año de la revisión de 2004). La única posibilidad para que se reduzca el IBI (y ni siquiera es seguro según ha lamentado el Alcalde) pasa por una revisión catastral que ya se ha solicitado, y que entraría en vigor a partir de 2015. Esta ansiada revisión debería establecer unos valores acordes a la situación actual del mercado inmobiliario en España, pero como ya se ha advertido desde el Ayuntamiento, esa revisión puede llevar aparejada todavía más subidas catastrales en alguna zona de nuestro municipio y supondrá un coste adicional para las deficitarias arcas municipales de al menos 300.000 euros.


Con una deuda reconocida de 34 millones de euros en la que cada persona empadronada debería pagar 1.642 euros para saldarla, unos pésimos servicios de transporte público, recortes en educación y mal estado de infraestructuras, unos polígonos industriales agonizando, evidente falta de aparcamientos con improvisadas soluciones en descampados y cauces de arroyos, una reducida oferta de ocio para los jóvenes, aumento de la recaudación al ciudadano por medio de multas de tráfico, unas pésimas instalaciones deportivas e infrautilización de las culturales, unas obras en diferentes puntos del pueblo que no acaban de arrancar... y en definitiva, y como mostramos en el vídeo, con un pueblo en el que la mayoría de los vecinos se queja de lo mucho que paga y lo poco que recibe ¿tú también crees que pagamos IBI por encima de nuestras posibilidades?